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Ghirardelli Caffè: Chocolate Caramel

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Posted by Sebastiana | Posted in , | Posted on martes, agosto 31, 2010


En 1851, Domingo Ghirardelli fundó el antecedente de lo que es hoy la Chocolatería Ghirardelli, ubicada en San Francisco. Con más de 150 años de historia, sabores exóticos y probablemente uno de los mejores chocolates que he probado en LA vida, Ghirardelli ofrece un delicioso café con sabor a chocolate y caramelo.

Con sólo dos onzas, este pequeño y glorioso empaque de café es un buen ejemplo del slogan que se encuentra bajo la marca: "Moments of timeless pleasure". Al momento de abrirlo los sabores artificiales cumplieron su propósito; no podía esperar un segundo más, tenía que probarlo.

El aroma envolvió todo el cuarto en cuanto prendí la cafetera. El chocolate empezó a circular por mis pulmones de la mano del café acaramelado, sembrando flores y corriendo por la pradera del atractivo porvenir que se avecinaba. El primer trago, normalmente decepcionante, resultó sorprendentemente muy similar a la promesa que mi nariz anticipaba. ¡Una alegre y elegante fiesta en mi lengua! La mezcla de chocolate, caramelo y café nunca ha hecho tantas maravillas como en ese momento.

Viendo bien la etiqueta, me he dado cuenta de que los responsables de esta bebida son First Colony Coffee & Tea, una compañía que se remonta a 1902. No sé mucho sobre esta marca, pero la combinación entre su café y el chocolate Ghirardelli es definitivamente ganadora. Qué triste que sólo sean 56 gramos.

Requiem for Detroit, Julien Temple, 2010

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Posted by Alejo Cava | Posted in , | Posted on jueves, julio 22, 2010

¿Qué, julio 22?
¿Qué significa esto?
¡Si la última reseña fue el 17 de Abril!



Amables y exigentes lectores:

No sólo ustedes querían leer reseñas sino también yo escribirlas, y mi insensatez ha sido mucha tanto para ustedes como para mi querida co-escritora que ha quedado inmovilizada atendiendo piadosamente a nuestro voto cortés de alternación. Alguien me contó que en Merida se intentó alentar la amabilidad cívica de los automovilistas poniendo el anuncio de "uno por uno" en los cruces y que un pobre conductor se quedó esperando toda la noche a que viniera un carro para poder pasar, éste mal chiste de yucatecos ejemplifica bien lo que le pasó a mi querida colaboradora quien se quedó esperando meses debido a la negligencia de su mal servidor. De cualquier modo ella entiende, yo entiendo y todos entendemos que esto se hace por pura afición, que a veces el tiempo no está de nuestro lado y que a veces la vida nos arroja lejos de nuestros secretos y pequeños gustos. Éste y otros abandono en ocasiones tienen algo de poético. Adoró que uno se tenga que disculpar así en francés: Je suis désolé. Por más pequeña que haya sido la omisión o descortesía, uno siempre queda "desolado". A veces suena a sarcasmo, a veces por su constante uso uno cree que los franco-parlantes viven desolados y ¿qué no es así la condición humana? Para aquellos toser o tirar algo accidentalmente recuerda siempre el vacío de la existencia.

Siempre me han fascinado los lugares desolados. Al respecto París se queda muy lejos de Detroit, y sin embargo a estas ciudades les une cierta nostalgia del tipo. Ciudades-Jazz, ciudades-conductoras del Renault y del Chevrolet. Mientras Paris se reconstruye cada generación, de Detroit no queda sino el chasis que tercamente desea persistir y recordarnos la gloría de su pasado. Estas reflexiones me nacieron al mirar el documental producido por la BBC: Requiem for Detroit, que examina el auge y caída de la ciudad; metáfora del sueño americano. La obra está extraordinariamente producido y documentada, aborda diversos aspectos de la vida en esa ciudad yendo desde su inesperado éxito mundial, su producción automotriz y artística —cuna del ritmo Motown, Madonna y su propio Hip Hop— hasta el Apocalipsis de sus días. Pueden verlo completo a continuación:


En Detroit hoy en día crecen arbustos y frondosos árboles en las fábricas de lo que fue alguna vez la ciudad industrial más importante del mundo. Ciervos cruzan sus autopistas, y neo-hippies trabajan la tierra de lo que fueron casas y patios de antiguos ejecutivos y obreros. La industrialización es historia. En algún tiempo fue la Nueva York de las planicies centrales, artistas de todo el mundo —como nuestro Diego Rivera— narraban sus hazañas en las paredes de sus muros. La vieja Detroit; modelo internacional de progreso. La división racial, las crisis petroleras, la ambición sin escrúpulos y todo un mundo que les aprendió a ser eficientes y competitivos acabó con los sueños de Henry Ford. En el antiguo y lujoso teatro dedicado en su nombre se erigió un estacionamiento donde trovadores modernos lloran la caída de la vieja Troya. Marshall Mathers Tercero, Virgilio de la octava milla se une al coro de los artistas que suelen preceder el fin de los imperios.

¿Es trágico? Sin duda, pero también hermoso. Conmueve observar que en apenas unas décadas la naturaleza reclama para sí el símbolo de la industria y el egoísmo. Nos recuerda que el valor no se encuentra en la producción de los bienes de consumo, que dicho modelo ha fenecido o debe fenecer, que nadie desea los viejos automóviles americanos: inconscientes petroleros, estorbosos egocéntricos y consumistas aspiracionales. Qué los autos ya no anden en gas, que no se tengan que construir carreteras para que podamos caminar y que las ciudades en lugar de los grises del concreto se pavimenten de verde.

Finalmente, después de la barbarie del hombre que vivía para el fetiche del objeto todo vuelve al origen, los nuevos habitantes de Detroit se reúnen en torno a una fogata contando las aventuras de su día en la siembra, a la luz de las estrellas ven la silueta de una ciudad que no se acaba por derrumbar: no más obreros explotados sino orgullosos granjeros, a ellos les cobija la sombra de los rascacielos.



Detroit: Je suis désolé y tú también.



Pulque

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Posted by Alejo Cava | Posted in , | Posted on miércoles, marzo 17, 2010



A Toño Pardo: por mostrarme este elixir.


Maravillosa bebida de los dioses aztecas, era tan sagrada que tan solo era servida a guerreros, a los sacerdotes, ancianos y como última gracia a los destinados al sacrificio. Que otra persona lo consumiera se penaba con la muerte.

A diferencia del mezcal o el tequila no es un destilado como el aguardiente y otros aguarrases que solamente sirven para limpiar el tracto esofágico con sus esencias combustibles. Al pulque bien podría llamarse el vino de los magueyes, pues como aquel, es un fermentado, un proceso mucho más complejo y delicado que incorpora más sustancias y aromas que la simple vaporación de los insumos de la vulgar destilación.

El pulque se fermenta del jugo del corazón del maguey conocido como aguamiel, sustancia ya bebible por sí misma pero no alcohólica, se extrae antes de que a la planta le salga su quiote, si no saben qué es el quiote pues es el pedúnculo de la inflorecencia. Para lograrlo se "raspa", quitando el centro de la planta donde crecen las hojas tiernas, y así dejando un hueco de cuyo interior sale el rico jugo del aguamiel. Se sigue raspando hasta que la sustancia se llena en el hueco, y se absorbe con un cuenco hueco llamado acocote: fruto de la cucurbitacea. Luego se deposita en un odre de manera especial y delicada por el tlachiquero, señor maestro y raspador del pulque que pacientemente debe cultivar el proceso durante dos meses para obtener sustancia considerable, y recolectado todo se deposita en barril de pino donde se termina el proceso de fermentación con la bacteria Zymomonas mobilis. Respecto a lo anterior debemos discutir y desmentir el mito de la "muñequita", que proponía que al pulque se le incorporaban eses para acelerar el proceso. Esta idea, rotundamente falsa por cierto, fue introducida por la industria cervecera y el gobierno de Lazaro Cárdenas, y fue virulentísima contra el pulque ya que arraigó en la psique del citadino mexicano y posicionó a la bebida en su incomodo lugar actual de bebida de marginados.

Otrora bebida de dioses, ahora bebida de olvidados. Su sabor es riquísimo, y esto sí se los cuento yo —y no la investigación que hice sobre la elaboración del pulque— sin tanta cachimbola, es decir sin tanto baile. El pulque, debe ser consumido fresco, se fermenta rápido, el natural se pide y se toma de "ajo", es decir "de a jodido" porque es el más barato. Pero si usted lo requiere es posible saborizar su espirituosa bebida. Pida el curado, el pulque que a mí me ha gustado, ya que los curados se presentan en harta variedad; los encuentra usted de avena, canela, tuna, apio, guayaba, mango, coco, piña, fresa, mamey y muchos más de los que yo no tengo registro o conocimiento.

Al pulque no se le puede beber deprisa, es denso y espeso más que baboso como suele decirse. Parece una malteada de consistencia peculiar pero en lo absoluto desagradable. Me causa trabajo pensar ¿cómo alguien se podría embriagar con pulque? Uno acaba antes lleno (como si hubiera comido y no tanto inflado como si hubiera bebido refresco) antes que alcoholizado. Por esta razón, el pulque es noble, a uno no le permite embriagarse a menos de que uno sea persistente y pase todo un día, consumiéndolo de forma lenta y pausada que es la única forma de beberlo. El estado de animo que se alcanza con su rica ingesta, es suave y tropicoso, como de Juan Camaney, distintísimo del estado etílico clásico de las otras bebidas que más bien se distingue por ser torpe y descuidado. La cruda del pulque —si es que tal cosa existe— se parece más bien a haber comido tacos por la noche que a una juerga etílica, uno se siente pesado y requiere algunas horas para seguir haciendo la digestión, pero los efectos no son ni remotamente cercanos a la tragedia de las crudas de las otras bebidas.

Además de la nobleza cultural de su abolengo de verdadero origen, y su delicioso sabor, el pulque es nutritivo. A pesar de las exageraciones del imaginario social, no es una bebida demasiado alcohólica, pues solo tiene el 5% de alcohol (menos que una cerveza) y en cambio está lleno de sustancias que alimentan cuerpo y espíritu, pues posee: carbohidratos, vitaminas C, D, E y complejo-B, aminoácidos y minerales tales como el hierro y el fósforo. Es por esto que ante la pregunta ¿cuántos grados tiene el pulque? El sabio pulquero responde: "tan solo uno menos que la carne."

Bebida reina entre las espirituosas, sabroso, y saludable, la preferida por los dioses: ser mexicano y no consumir pulque es una tragedia nacional.


Avisos de Ocasión, Smithsonian Magazine, February 2010

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Posted by Sebastiana | Posted in , | Posted on jueves, marzo 11, 2010

La publicidad en las revistas es uno de esos elementos familiares, y al mismo tiempo completamente heterogéneos, poco cuestionados, pero que te informan elocuentemente qué tipo de público eres, o hacia qué grupo demográfico se dirige la publicación. Las revistas de señora, por ejemplo, cierran siempre con anuncios de zapatos o lencería, las de adolescentes con tenis o ropa juvenil y las de señores, con plumas, automóviles o tecnología.

El mundo-revista es complejo, en los puestos puedes encontrar desde cómo hacer exóticas figuras con globos, el más elegante punto de cruz, encueratrices de la peor calaña (o la mejor, hay variedá), cómo ser un verdadero emo o cómo planear un viaje. Otra fuente interminable son los consultorios, las salas de espera y los cafés, siempre tienen los más diversos títulos o temas: política, medio ambiente, sociedad, chismes, música, arqueología...

A pesar de la digitalización, la circulación de publicaciones impresas es enorme, pero lo más divertido es que muchas veces terminan en las manos más inverosímiles. ¿Nunca se han quedado con revistas extrañas que no saben ni de dónde salieron? A mí me pasa seguido. En esta ocasión le tocó la suerte de conocerme a la edición de febrero de la revista del Smithsonian. Así es, una coquetada. Al abrirla encontré artículos divertidos, información innecesaria que se va acumulando y sirve para conversaciones incómodas que nunca logran pasar por small talk... pero lo que me atrapó fueron los anuncios del final. Insertos en el artículo "The Changing Definition of African-American" , representan, en toda su gloria, el estereotipo mejor definido de la ñoñez personificada.

Para empezar, la contraportada es de cereales de fibra... ¡Necesito decir más? Mejor observen:




Corbatas de moño, zapatos anchos, aparatos auditivos, paseitos y viajes culturales, coleccionistas, té importado, boinas, libros de historia y el gran final: ¡Feromonas! Todo lo que el geek que lleva usté dentro, y que lo hace comprar la revista del Smithsonian, necesita.

French Revolution, William Wordsworth, 1805.

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Posted by Alejo Cava | Posted in , | Posted on jueves, febrero 25, 2010



Se encuentra en el romanticismo de principios del siglo XIX un espíritu increíblemente ingenuo a pesar de que las personalidades que vivieron en aquella época tenían los temperamentos más graves. Desde Beethoven hasta Hegel, el almirante Nelson o el embajador William Hamilton, aquellas figuras siguen impresionando con su carácter a pesar de los años, y sin embargo a veces los encontramos tan inocentes y vulnerables, quizá porque aquellos vivían en los albores de una era, con sus ilusiones y esperanzas, y nosotros en el ocaso. Como dice Nietzsche, los ironistas proliferan al final de sus tiempos, y desde hace mucho que está muerto el nuestro. Cualquier adolescente contemporáneo es más malintencionado que aquellos gigantes, pero pocos hombres de nuestro tiempo saben que están de pie debajo de sus sombras.

El genio antipódico de aquella generación, a comparación de la nuestra, me conmueve y sirve de remedio para el cinismo de nuestros tiempos, aquellos hombres hubieran condenado a los conformistas, hoy en día condenamos a los soñadores. Ahora la ingenuidad se ve con la mayor suspicacia, y cada uno de nosotros tiene la obligación social de ser ingenioso. La autoreferencialidad y la consciencia regalos y castigos de nuestros tiempos no nos permiten ser inocentes, lúdicos ni mutables, somos la herencia de toda la historia y aquí se acabaron los sueños, nada es posible pues todo ya se ha realizado, nos hemos hecho esclavos de nuestro ingenio y a cambio de ello hemos pagado con el precio de nuestra juventud, ¡ay la juventud!

Pero, ¿por qué de la juventud? porque ser joven implica creer que todo es posible, así me enseñó un maestro existencialista, y tanta reflectividad, aunque sea para ser irónico sobre lo trivial como sucede tanto entre nuestros contemporáneos, es una vejez de carácter sin representar un síntoma de madurez o es tener el espíritu carcomido sin ninguna experiencia. Aquellos románticos eran lo contrario, monstruos de la experiencia, maestros en sus campos y sin embargo incansables optimistas y soñadores eternos. ¡Juventud que no vienes en años sino en modales, no te vemos en arrugas sino en esperanzas, no habitas en cuerpos sino en caracteres! El gran poeta inglés de aquella época lo dijo mucho mejor que yo: Bliss was it in that dawn to be alive, But to be young was very heaven!

Antes de las guillotinas, y antes de los partidos, de los sistemas políticos, antes de las ideologías y antes de las guerras mundiales y mucho antes de las confrontaciones políticas de sistemas sociales, antes de la desesperanza había un sueño: que la razón podía conducir al hombre a la felicidad, hoy nadie se lo cree, y mi pregunta es ¿por qué no? Quiero ser ingenuo, quiero ser un soñador y quiero ser joven como aquel poeta, que habla mejor de mis sentimientos de lo que yo jamás podría hacerlo y sin haberme conocido nunca.

FRENCH REVOLUTION

Oh! pleasant exercise of hope and joy!
For mighty were the auxiliars which then stood
Upon our side, we who were strong in love!
Bliss was it in that dawn to be alive,
But to be young was very heaven!--Oh! times,
In which the meagre, stale, forbidding ways
Of custom, law, and statute, took at once
The attraction of a country in romance!
When Reason seemed the most to assert her rights,
When most intent on making of herself

A prime Enchantress--to assist the work,
Which then was going forward in her name!
Not favoured spots alone, but the whole earth,
The beauty wore of promise, that which sets
(As at some moment might not be unfelt
Among the bowers of paradise itself)
The budding rose above the rose full blown.
What temper at the prospect did not wake
To happiness unthought of? The inert
Were roused, and lively natures rapt away!

They who had fed their childhood upon dreams,
The playfellows of fancy, who had made
All powers of swiftness, subtilty, and strength
Their ministers,--who in lordly wise had stirred
Among the grandest objects of the sense,
And dealt with whatsoever they found there
As if they had within some lurking right
To wield it;--they, too, who, of gentle mood,
Had watched all gentle motions, and to these

Had fitted their own thoughts, schemers more mild,
And in the region of their peaceful selves;--
Now was it that both found, the meek and lofty
Did both find, helpers to their heart's desire,
And stuff at hand, plastic as they could wish;
Were called upon to exercise their skill,
Not in Utopia, subterranean fields,
Or some secreted island, Heaven knows where!
But in the very world, which is the world
Of all of us,--the place where in the end
We find our happiness, or not at all!

—William Wordsworth, 1805.

Aventura al centro de la Tierra, Alfredo B. Crevenna, 1965

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Posted by Sebastiana | Posted in , | Posted on miércoles, febrero 24, 2010


Nomás imagínense la combinación ganadora: Las grutas de Cacahuamilpa, expediciones científicas y eslabones perdidos. ¿Qué podría salir mal? ¡NADA!
La película lo tiene todo y un poco más.

Si alguna vez se han preguntado cuál es el camino más cercano al centro de la Tierra, seguramente no se les ha ocurrido pensar en este preciso punto geográfico y, mucho menos, en que está lleno de diamantes. Sí, así es, no es necesario aventarse al Vesubio o ir a Yellowstone para encontrar el verdadero camino hacia el corazón del planeta (del que hablan los más distinguidos pensadores, desde Platón hasta Verne). Brendan Fraser parece un chango a comparación del fabuloso profesor Díaz y de su osado equipo de exploración.

La historia empieza con una visita turística que acaba en tragedia. Dos noviecitos se caen en la cueva y entre ataques de histeria son atacados por un monstruo antes de poder ser rescatados. Uno muere con heridas de garras desconocidas y la mujer pierde la razón ante tan terrible trauma. El comprometido Dr. Díaz toma cartas en el asunto, pues en la escena del crimen encuentran una huella intrigante, distinta a la de cualquier otro ser estudiado hasta esa fecha. El plan entra en acción, un equipo de valientes científicos, la secretaria del Dr. Díaz (Kitty de Hoyos), un literato (Javier Solís) y un negro que cocine se lanzan a la aventura. Es preciso encontrar al espécimen, la humanidad entera se enriquecerá con lo que representará el mayor descubrimiento de todos los tiempos.

La expedición empieza a arrojar resultados negativos con demasiada rapidez, el monstruo, que pronto demuestra su inteligencia, va acabando con ellos uno a uno, hasta que descubrimos la presencia de... No, no les daré spoilers, no les arruinaré la experiencia.

El gran elenco va haciendo gala de su talento y hasta podemos disfrutar de un número musical a cargo de Javier Solís, quien ameniza el campamento con su fina voz y acaramela el oído de la geóloga que descubre la presencia de diamantes en la gruta. Sí, así es, este gran descubrimiento se vuelve la manzana de la discordia que creará un triángulo de ambición y amor, ¡chan, chan!

Los efectos son encantadores, casi tan ingenuos como sorprendentes, un río de lava y un río subterráneo no han de ser cosa fácil de improvisar en plena gruta. Murciélagos de hule y convertir escopetas en ametralladoras le dan un toque de elegancia inigualable a esta ya de por sí joya del cine mexicano.

El final es completamente inesperado, y como no quiero arruinárselos, me quedaré hasta aquí, con la mejor recomendación.

Citeulike.org

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Posted by Alejo Cava | Posted in , | Posted on martes, febrero 23, 2010

"El mundo está lleno de grandes citas,
y vacio de gente que las aplique."
—Blaise Pascal.




Mi buen amigo Tormentas me sugirió que me suscribiera a Citeulike. Se trata de un servicio electrónico gratuito para organizar información académica, o dicho en términos llanos: un lugar para guardar tus citas.

Quien se haya topado con la problemática de realizar una tesis o algún trabajo académico extenso se habrá dado cuenta de la pesadilla que pueden ser las citas. Citar es una de las cosas más importantes en el método científico, pero lo es más aún para el humanista ya que es su única herramienta técnica y debe estar bien hecha. La cita es el hilo con el que se tejen los textos, y debido a su importancia debe manejarse con el justo cuidado que se requiere. El problema es cuando nos enredamos en los hilos, o cuando por ser tan menuditos los perdemos. Citeulike es un excelente costurero, y muy fácil de usar. Las citas sueles ser tediosas, las convenciones y los formatos nos abruman, pero este servicio lo hace todo más fácil. Por ejemplo, en lugar de escribir toda una cita, podemos encontrar la referencia en librerías electrónicas como Amazon o bases de datos digitales como Jstor, hacer un click e incorporar la referencia a nuestra biblioteca personal. Incluso podemos buscar a otros usuarios con los cuales intercambiar información o realizar grupos de interés. En citeulike se pueden encontrar una gran variedad de disciplinas y métodos, ciencias sociales y exactas, aunque eso sí; hasta el momento participan más en él usuarios anglosajones, con las correspondientes ventajas y desventajas de ello.

Sin embargo, después de haberlo usado por menos de tres días ya la considero una herramienta indispensable para todo estudiante, investigador y académico; sin duda facilita de forma considerable el trabajo. Los dejo con un tutorial en video y con una introducción detallada del sitio. Felices citas.

Frosted Chocolate Fudge Toaster Pastries (Great Value)

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Posted by Sebastiana | Posted in , | Posted on sábado, febrero 20, 2010


La aleatoria y loca aparición (o desaparición) de las Pop-Tarts de Kellogg's en los súpers es otros de esos grandes misterios de la vida moderna. Si todo mundo las ama, ¿por qué dejan de venderlas? ¿Por qué nos condenan a la abstinencia de esa especie de galleta rellena de cosas maravillosas y tan hermosas que guardan en su interior? Pero no sólo eso, ¡NO! , también están cubiertas de un glaseado elegante, que equilibra la neutralidad de la parte galletosa y que, al tostarlas, libera todas sus propiedades (mágicas, obviamente).

Es una tragedia que la disponibilidad sea caprichosa y que desaparezcan sin mayor aviso, ya que nos avientan a las garras de la competencia y como buenos consumidores sólo podemos abandonarnos a la nostalgia y sí, probar las copias. En uno de esos arranques decidí probar la versión de Great Value, la marca libre de Walmart, Superama, etc., que por lo general tiene buenas cosas (¡qué viva el imperialismo yankee!). No me arrepiento, ¿me escuchan? ¡No hay forma de arrepentirse! La conquista fue total. Las toaster pastries de chocolate son simplemente perfectas, ni siquiera necesitan calentarse.

En primer lugar, la consistencia de la galleta es adecuada, suficientemente suave para que al morderla pueda combinarse tanto con el relleno como con la cubierta, ambos de chocolate. En segundo, el corazón es puro fudge... ¿necesito decir más?

La verdad es que me sorprendieron, no esperaba ni esa consistencia ni el sabor. El chocolate es un asunto serio y no a todos les sale bien, pero puedo decirles que en lo que aquí se refiere no hay que tener miedo. No se dejen llevar por el prejuicio de la marca, no se angustien, no perderán su dinero en una imitación chafa, invertirán en su felicidad.

Spongemonkeys: We likez the moon

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Posted by Alejo Cava | Posted in , | Posted on miércoles, febrero 17, 2010

"But not as much as a spoon
'cause that's more use for eating soup
and a fork isn't very useful for that
unless it has got many vegetables
and then you might be better off with a
chop-stick."


Me congratulo en hacer mi primera reseña de memes con uno de los más entrañables de los últimos tiempos. Se tratan de los spongemonkeys, creaturas indeterminadas y divertidamente grotescas que cantan su amor a la luna, los utensilios de servicio, el queso, los zepelines y los animales acolchonaditos. En realidad es una loa al randomismo, y que poco puede decir uno al respecto salvo disfrutarla una y otra vez. Creados por Joel Veitch animador y compositor inglés, alcanzaron tal fama que incluso hicieron comerciales para emparedados Quiznos, la competencia de Subway.

Esta pieza fue una importante influencia para el título de este blog, e incluso ¿no es la aleatoriedad un nexo entre ambos productos? A los spongemonkeys les gusta la luna y muchas otras cosas y a nosotros también. En su desentonada canción, encontramos todo lo maravilloso de la red, humor absurdo, gráficos baratos, recursos técnicos que no podríamos decir que sean siquiera bricolaje computacional pero eso sí; un sentimiento de pasión, gusto auténtico y alegría por las cosas sencillas de la vida, sean cucharas, queso o palillos chinos. Este video simple de minuto y medio no solamente resume el internet de principios de siglo sino acaso a nuestra propia generación.


El Universo Maya: Planetario Luis Enrique Erro

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Posted by Sebastiana | Posted in , | Posted on viernes, febrero 05, 2010


En un lugar como la Ciudad de México, ver las estrellas significa todo un acontecimiento. Crecemos convencidos de que la noche es naranja y sabemos, desde muy pequeños, que las únicas estrellas visibles se encuentran en el cinturón de Orión, también podemos ver Venus, y, si tenemos suerte, la Osa Mayor.

Quizá toda carencia apunte hacia una necesidad, tal vez sólo por comparación, pero los cielos artificiales de la ciudad generan un extraño asombro entre aquellos afortunados que viajan de vez en cuando. No se necesita mucho, sólo alejarse algunos kilómetros en carretera para admirar el espectáculo nocturno. ¿Y quién no ha sentido una extraña atracción por aquellas luces lejanas? Por milenios han determinado el trazo de ciudades o el funcionamiento de culturas enteras, aún hoy son parte importante de la vida cotidiana, ya sea como imagen o como símbolo.

Si viven en la ciudad, no pueden dejar de visitar el Planetario Luis Enrique Erro del Instituto Politécnico Nacional y, con su nuevo Domo de Inmersión Digital, ver la presentación del Universo Maya. Se estrenó en octubre y fue producido por Chabot Space & Science Center, con fondos de la NSF, el IPN y la Fundación Alfredo Harp Helú, es el primer espectáculo a domo completo sobre asuntos concernientes a nuestras latitudes.

El tema, como lo dice el título, es el cielo de los mayas. Cómo le dio forma a su mitología, arquitectura, ciencia, agricultura, etc. La animación es espectacular, fina y, sobre todo, cuidadosa: cada detalle está en el lugar que le corresponde. La narración se lleva a cabo bajo la voz de Lila Downs, quien, muy a mi pesar, nos cuenta la historia de "su" pueblo, tomando el papel de una mujer maya.

Esta es la descripción oficial:
"los espectadores son transportados a las junglas de México, en donde los mayas construyeron ciudades y templos alineados a los movimientos del sol, la luna y los planetas. Los antiguos mayas comprendieron el dinámico mundo observando, tomando nota y prediciendo eventos naturales tales como los solsticios, los eclipses solares, los patrones climáticos y los movimientos planetarios. Por muchos años observaron y documentaron eventos astronómicos con gran precisión y estas observaciones, en combinación con un sofisticado sistema matemático, les permitieron desarrollar un calendario preciso".


En fin, no puedo más que invitarlos a que lo vean y vivan una experiencia interesantísima y gratificante. No se les olvide ver la programación y darse la vuelta por otras presentaciones. La de Egipto también es muy bonita.

Frutas rellenas de helado: Helados Chalco

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Posted by Sebastiana | Posted in , | Posted on miércoles, febrero 03, 2010

Dicen, quién sabe quién, a lo mejor esa masa amorfa que determina el conocimiento popular o alguno de sus amigos (igual de populares), que hay una diferencia entre vender un objeto a secas y comprar una experiencia. Aunque no intento venderles nada, les platicaré lo que compré.

Antes de empezar, hay una incógnita que me tiene consternada, casi tanto como la misteriosa desaparición de los chevys morados: ¿a dónde se fueron los camiones de gelatinas y helados que pasaban por las calles con musiquita que, muy al estilo de Kaa, la serpiente del Libro de la Selva, te invitaban a futuras predisposiciones diabéticas? Quizá nunca lo sepamos… quizá regresaron a la dimensión que pertenecen, o son parte de una conspiración malévola, ¿cómo saberlo?

Se habla de avistamientos por aquí y por allá, pero nada concreto, así que como el apóstol Tomás: hasta no ver no creer, y justo eso es lo que me pasó. He aquí mi testimonio:

En medio de la querida postergación del trabajo, empecé a escuchar una tonada algo dulce que se interrumpía por un megáfono ofreciendo quesos, frutas, crema, yogurt y nieve de limón. Esta última me atrapó, porque no hay nada mejor en el mundo que una buena nieve de limón. Escuché con atención la oferta: ¡un litro de nieve por 20 pesos! Interesante…seguí oyendo las palabras del megáfono y me intrigó. Obligué a mis co-habitantes a que escucharan la letanía y les encargué que me trajeran uno de los productos ofrecidos: una fruta rellena de helado, sólo porque suena bien padre. Para mi sorpresa, efectivamente se trataba de una fruta rellena de helado, aunque no sé por qué me sorprendí. Había piñas, manzanas, elotes y naranjas, pero tienen una selección más grande. Pedí una manzana. BEHOLD:

Como pueden observar, es una coquetada. Viene en una bolsita, pero no duró demasiado tiempo sobre la manzana. Ahora bien, seguro se están preguntando lo siguiente: ¿de qué sabor es el relleno? El color del helado era blanco, así que con un poco de resignación asumí que se trataba de vainilla, al parecer, uno de esos sabores comodín, que no quedan mal con nadie. No podía estar más equivocada. ¡El helado coincide con su recipiente! De pronto tenía sobre la lengua el mejor helado de manzana que haya probado jamás. Conozco nieve de manzana interesante, con el perfecto nivel de dulzor y acidez, pero, por lo general, los helados, es decir, la versión de crema o leche, se caracterizan por ser muy artificiales, muy gringos.

En cambio, aquí, el equilibrio entre cremosidad y manzanidad es perfecto y llena la cáscara de lo que, a mi parecer, es una Red Delicious de buen tamaño. Gran elección, además de deliciosa, se ve elegante.

Si de pronto se encuentran la camioneta musical de la Cremería Chalco, ¡no lo piensen dos veces! Seguramente se trata de uno de esos extraños vórtices o la apertura de alguna puerta interdimensional. Recuerden sólo ser capaces de adivinar el acertijo del guardián y ya está.

Nivel de deliciosidad: EXTREMO!

Tamborines

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Posted by Sebastiana | Posted in , | Posted on domingo, diciembre 20, 2009


Debo confesar que esta reseña es completamente parcial. No hay fuerza en el Universo (así con mayúscula y todo) que permita algún tipo de objetividad o alejamiento valorativo cuando se trata de estos maravillosos dulces. Para quien no los conozca, estamos hablando de un gran invento. Es como comer miguelitos, pero mucho mejor, debido a la consistencia y, por supuesto, la forma: ¡parecen tambores! Si eso no los maravilla, no sé qué lo hará. (Favor de leer lo anterior con el tono de contundencia adecuado.)

Tienen un diámetro de aproximadamente un centímetro y medio y una altura parecida, la base es más ancha que la parte de arriba, dándoles un tamaño perfecto para que quepan en la boca sin gran dificultad. Por otro lado, morderlos resulta una babosada, porque la consistencia muere. El truco es ponerlos sobre la lengua y esperar a que se desintegren. Se pueden masticar, por si el ácido es demasiado, o deshacer con la lengua. El sabor es una mezcla irresistible de limón, tamarindo, azucar y chile, pero hay que tener cuidado, son tan pequeños y gloriosos (¡Sí, dije gloriosos!), que antes de notarlo ha desaparecido la mitad y el estómago tiende a quejarse.



Por lo general, los he encontrado en bolsas, pero en los lugares adecuados también venden botes. Esos son los que valen la pena. Ahora, hay que ser prudentes; si no les gustan los dulces de chile o las cosas ácidas (además de que están mal), deben abstenerse de probarlos, ya que es una batalla perdida. Sin embargo, si son devotos admiradores del puparindo o de los pelones, la verdad no sé cómo es que no los han probado. Deben amarlos.

El fantástico señor Zorro, Wes Anderson, 2009.

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Posted by Alejo Cava | Posted in , | Posted on viernes, diciembre 18, 2009


De la novela infantil de Roald Dahl: el escritor de Charlie y la fábrica de chocolate y Jim y el durazno gigante, nos llega esta adaptación de Wes Anderson (Rushmore, La vida acuática, los excéntricos Tenenbuam), realizada enteramente en la técnica tradicional de animación conocida como Stop-Motion.
La idea de que Anderson realizara una cinta para toda la familia, lo que en un primer momento resulta desconcertante, pero una vez vista la cinta esto cobra sentido, ya que el director nos tiene acostumbrados a historias sencillas, pero donde la elocuencia de la acción no se encuentra en la complejidad de la trama sino en la profundidad de los personajes, características invaluables para el género.
Es curioso como en sus películas, encontramos a menudo un tono nostálgico, a pesar de que en los eventos no haya sucedido ninguna perdida en particular necesariamente. Sin duda un director de atmósfera, pero que rompe con el cliché de situaciones demasiado planeadas, al contrario, las escenas suelen ser siempre cotidianas en un tono casi cómico, pero la determinación y carácter de los protagonistas suele ser épico, aún si sus proezas son igualmente cotidianas.
Estas tonalidades de Nostálgica y épica las encontramos perfectamente en esta entrega. Nuestro héroe: el fantástico señor zorro se ve obligado a vivir una vida suburbana a sombra de su pasado como auténtico maestro del robo. Una trama clásica de la literatura infantil, siempre capaz de conmover: la búsqueda de la autenticidad, que podemos encontrar en viejos conocidos como El patito feo o Pinocho.
Por esa razón, podría pensarse que la historia no es del interés del público adulto —sin duda es algo que ya hemos visto muchas veces— sin embargo la forma en que se desarrolla la historia y el manejo de los personajes, hace del film algo más que una simple caricatura. La rivalidad entre hermanos (en este caso primos), la relación padre-hijo; tema constante en las películas de Anderson, así como la de parejas inusualmente respetuosas y francas (como la de Anjelica Houston y Bill Murray en la vida acuática) son todas retratadas de un modo casi tan elegantemente artificial... ¡que lo hace muy parecido a las relaciones personales reales! La cinta es redonda al respeto.
Los amantes de la animación tampoco se verán defraudados, en una industria donde el 3D nos ha colmado, se agradece que se utilice en alguna cinta la técnica de frame by frame, que le otorga una plasticidad totalmente orgánica, que viene totalmente a cuento con el contenido de la historia. Una película con una paleta totalmente otoñal, se las ingenia para sorprendernos en varías ocasiones, es destellante: el fabuloso soundtrack siempre tan cuidadosamente seleccionado, las escenas y lugares absolutamente memorables, e incluso el ingenio para burlarse en nuestra cara de las convenciones narrativas de la animación; recurso que Anderson apenas puede utilizar hasta está película.
Un clásico instantáneo, y que además es una buena recomendación de compra, ya que a diferencia de otros filmes, no parece ser cansada para los grandes, que podrán disfrutarla en varías ocasiones con los chicos quienes tienen la insana manía de ver la misma cinta una y otra vez. El fantástico señor zorro se las ingenia para ser profunda y sencilla, disfrutable para todas las edades, así como entre los que son especialistas en Anderson o legos por igual.

Café Juan Valdez

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Posted by Alejo Cava | Posted in , | Posted on sábado, diciembre 12, 2009

Presentación

Bienvenidos. Aquí reseñamos cosas, porque somos personas a las que les gustan las cosas. Causa sorpresa encontrar gente a las que no le gusta mucho las cosas. —Oye, ¿qué opinas de esto o aquello? —No sé, me da igual— responden; opinión que deja perplejo.
No es tanto que no les gusten las cosas, sino que no les gusta verbalizar; me gusta explicarme, es una suerte de pereza mental. La definición causa conflicto en nuestra sociedad de representaciones, y quizá sea lo único que pueda salvarnos. Un mundo que se vacía cada vez más de palabras, lo único que queda para llenar ese vacío lingüístico son meras sensaciones, explotadas por la publicidad y la mercadotecnia. En otras palabras; nos están condicionando como ratas de Pavlov, (ya sé que son perros). Los discursos articulados son la única herramienta que nos pueden distinguir de la arbitrariedad de los sentidos, y de aquellos que los manipulan. Pero no pretendo que este espacio sea una mera crítica al liberalismo económico, sino un lugar de gustos y también de ideas. Mire, aunque reseñemos cosas triviales, pasadas de moda, o simplemente irrelevantes, no dejan de tener la necesidad de ser correctamente ponderadas, al igual que el resto de cosas que son verdaderamente importantes. Más aún, ¿cómo sabremos que es importante si ni siquiera lo discutimos? Pásele, aquí lo iremos descubriendo.


Café Juan Valdez

En honor a la simetría de bebidas aromáticas, y rindiendo tributo a mi bebida favorita, mi primera reseña se la dedico al mejor café del mundo. Este café no es otro sino que el de Juan Valdez, nombre que le viene del personaje que simboliza al hombre trabajador colombiano (digamos como el Juan Perez en México). El café es producido por la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, considerada la ONG rural más grande del mundo. Esta organización
agrupa a miles de familias colombianas dedicada a la cosecha, procesamiento y distribución del café; el producto nacional del país. Suficiente de organizaciones e idiosincracias nacionales. Durante años el café colombiano se ha hecho reputación internacional, muchos le otorgan la distinción de ser el mejor del mundo. Sin embargo, hasta hace algunos años encontrar este producto era engorroso en México; o se iba al mercado de Medellín en la Roma, o se iba a tiendas gourmets de centros comerciales a precios elevados y aspiracionales. Hace apenas unos años, la Federación se encargó de distribuir su producto en una presentación más práctica (las bolsitas rojas de plástico sellado), y desde entonces se puede conseguir más fácilmente en tiendas de autoservicio (a veces). Debido a que el producto no es tan conocido en estas latitudes, tiendas como Wallmart o Superama lo hacen aparecer y desaparecer intermitentemente con precios que igualmente suelen fluctuar por razones desconocidas, si usted tiene la oportunidad de ver uno de estos paquetitos
y tiene la disposición de probar un gran café, no desperdicie la oportunidad y póngalo en su carrito de super.
Un café bien hecho es rico en aromas, debe "oler" a muchas cosas. Algunas personas incluso, identifican el olor con el de la mujer (de ahí el nombre de la famosa novela), sin embargo también puede oler a maderas, tierra, flores, frutas, perfumes, etc. Debido a estas combinaciones, a veces el café contiene olores inusitados, pero tejidos en el aroma del café mismo. Es como si el "olor a café" solamente fuera la base de los aromas, y lo que realmente habla son estos aromas adicionales. Un café que no huele y que solo sabe a café, es un mal café. Los americanos gustan de esos olores fuertes, como de cafetería de carretera, servido en tazas enormes, ese café de oficina, que sirve para estar despierto nada más. Ese es café de caballos. Si usted visita Colombia, no pida "americano", pida un "tinto", es decir un café negro, ¡ah! y no se sorprenda si le sirven en una taza pequeña. Así se toma. Porque los estados de conciencia alternos generados por altos insumos de cafeína no es lo que se busca, sino la sutileza del aroma. Otra idea al respecto de la taza chica, —consideración especial para los adictos— es tomar muchas dosis pequeñas durante el día, en lugar de pocas en grandes dosis.
Otra mala concepción del café es que se le suele considerar irritante. Sin embargo, esta propiedad es solo de los cafés malos, un buen café es suave con el estómago, en ese aspecto el Juan Valdez es estupendo. Se suele desconocer también que la intensidad del café no sólo responde a la cantidad; que tan denso o espeso sea la preparación, sino a la variedad de café en sí mismo. Los cafes suaves suelen ser de tierras bajas o medías, y los más pesados de tierras altas y alcalinas. El Juan Valdez es amable con el lego y señala con propiedad de qué tipo de suelo es esa variedad en particular, haciendo sencilla la selección.
El Juan Valdez no solamente recoge las propiedades del buen café, al ser aromático, suave con el estomago, sabores claros y nítidos, nunca demasiado blando ni tampoco chamuscado, sino que también pretende exportar esta cultura cafetera. Es agradable que sea asequible (según la bondad de los hados) y al mismo tiempo un producto de excelente calidad. Se extraña que su disponibilidad no sea más constante, y que no exista una tienda Juan Valdez en México aún, pero es que "no hay mercado". Claro que no hay: ¿Cómo va a haber si la gente no ha probado un buen café en su vida?